El chamán

Imagen de PanchitoHace casi tres semanas, un chamán visitó Menorca. Se llama Panchito y vive en un lugar de Aragón, un campamento que se llama Sol y Luna. Tengo entendido que dio una charla dirigida a la gente que ya lo conocía en el Recinte Firal de Es Mercadal, a la que yo no pude acudir, y menos como prensa. Pero no podía dejar pasar la oportunidad de conocerle.

Me enteré de que daba otra charla en la librería Samatha de Ciutadella, justo el día que iniciaba el viaje. Nunca antes había hablado con un chamán, no sabía cómo podía ser un chamán: podía hacerme más o menos una idea, pero la curiosidad era superior a la imaginación y me acerqué, muy temprano, a la librería mística de Ponent.

Recuerdo que cuando entré, había muy poca gente. Sólo cuatro personas. Una pareja, una mujer alta, guapa y joven y Panchito. Más tarde me di cuenta de que esa muchacha era su mujer, pero ya me imaginaba alguna relación entre ellos: compartían un colgante de cuero muy bonito, y muy parecido; y hablaban entre ellos en un idioma muy extraño.

Panchito habló de algo que me interesa mucho, y que me conectó con mis deseos y ambiciones profundas. Hizo hincapié en la importancia de mantener la independencia y el propio criterio con respecto al conjunto de la sociedad para, así, conseguir la libertad que todos ansiamos. Y que una estupenda forma de empezar sería dejar de ser trabajador por cuenta ajena y comenzar a hacerlo para uno mismo. Esta conversación surgió a raíz de la intervención de un muchacho, que trabajaba en el calzado, y que deseaba comenzar por su cuenta, pero no se atrevía.

Eso me recordó una conversación que tuve con uno de mis profesores de la facultaReporterod. “¿Cómo hago para ser freelance?”, le pregunté. Él ya lo había hecho, pasó gran parte de su vida viajando, tomando notas, fotos, escribiendo reportajes de viajes para varias revistas: un trabajo que se me antoja ideal. Reportera de viajes, libre, compartiendo con el público la visión personalísima de los lugares, la gente, la Tierra. Sin hogar fijo, una nómada postmoderna que vive por y para comunicar al mundo qué es lo que se pueden encontrar si viajan a ésta o aquella comarca. Una oportunidad para abrir nuevas perspectivas: una ruta por las ciudades donde han vivido y creado escritores, pintores, músicos; descubrir Menorca a través de sus mágicas leyendas o recorrer las Pitiüses según las historias de Julio Medem.

Yo creo que es difícil, pero no imposible. La libertad es algo curioso. Nacemos con ella, pero poco a poco la vamos perdiendo. Luego, si una persona es suficientemente perspicaz, vuelve a encontrársela, eso sí, después de un arduo trabajo de campo. Toda una desintoxicación.

Anuncios

1 comentario

  1. Eva said,

    diciembre 22, 2009 a 3:10 pm

    No sé si es que peco de pesimista, pero siempre me alegra encontrar art´çiculos como este donde de manera auténtica y sencilla se exponen los auténticos valores, que tan poco tienen que ver con los que dominan hoy en día gracias los medios de comunicación
    Saludos!!!


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: